Consejos sobre salud auditivaAuriculares: medio de transporte de bacterias

Auriculares: medio de transporte de bacterias

¿Eres de los que dejan los auriculares en cualquier sitio? Un día en una mesa, otro día en un bolso, … ¿O eres de los que comparte auriculares? Si te reconoces en alguno de estos perfiles, te interesará seguir leyendo.

Estos accesorios de uso diario acumulan suciedad y cerumen de nuestros oídos sin darnos cuenta, y pueden convertirse en el medio de transporte rápido y perfecto para bacterias y hongos.

Cuando ofrecemos nuestros auriculares a otra persona o somos nosotros quienes cogemos los ajenos, estamos infectando nuestros oídos o los otros.

Mantener una higiene correcta supone prevenir daños futuros y una visita al médico. Imagina los auriculares como tu cepillo de dientes, un utensilio personal.

 

Aunque pienses que no es algo común, debemos añadir los auriculares a nuestra lista de la limpieza.

En ellos podemos identificar dos elementos: cuerpo y gomas.

  • El cuerpo contiene la parte electrónica, lo que conocemos como altavoz.
  • Las gomillas son los accesorios, generalmente de un material blando, suave y ajustable como la silicona, que se introducen en el oído.

A continuación te describimos unos sencillos pasos para llevar a cabo la limpieza de ambos componentes:

Para limpiar el cuerpo debes seguir estos sencillos pasos:

  1. Extrae las gomas mediante un suave pero firme tirón hacia arriba.
  2. Frota la parte metálica (las ranuras de altavoz) con fibras como las del cepillo de dientes para eliminar toda la suciedad acumulada. Hazlo tranquilamente para no provocar ningún daño.
  3. Humedece un algodón en un poco de alcohol y frota la superficie del altavoz.
  4. Repite este último paso con la parte plástica y los cables.

Las pequeñas gomas son igualmente fáciles de desinfectar.

  1. Llena un recipiente de agua tibia con un poco de jabón (este puede ser de manos).
  2. Incorpora las gomas en este, muévelas un poco y déjalas aquí unos minutos.
  3. Retíralas, limpia los restos de jabón con un trapo suave y sécalas con papel.

Une de nuevo las piezas y disfruta de la música y el sonido con total tranquilidad. ¡Pero siempre a un volumen adecuado!